Bañada por el Cantábrico: la colorida villa pesquera de Gipuzkoa conocida como la 'atalaya de la Costa Vasca'
Villa de altas casas colgadas de las laderas del monte Arno, a sus pies se abre una minúscula bahía completamente ocupada por un puerto. El lugar ha sido, además, patria de gloriosos marinos. A continuación, la historia y lo mejor que ver en Mutriku.
El interesante entramado urbano de esta villa marinera y su puerto requieren de un día de recorrido. Para complementar, un plan consiste en ir a las playas de Deba o de Ondarroa, así como acercarse a la capital provincial, Donosti.
Historia de Mutriku, un pequeño puerto de esencia pesquera
Antes de conocer que ver en Mutriku es interesante repasar su historia. De esta forma, un dicho popular reza «Motrico, puerto rico, se entra con una mula y se sale con un borrico». Una forma rápida de resumir la opulencia que la pesca, el comercio y el corso procuraron al lugar.
En la Alta Edad Media, el río Deba era considerado la muga o frontera entre Gipuzkoa y Vizcaya. Por esto se intuye que Mutriku debió de estar adscrito a la última. Durante 1200, cuando se realizó la conquista castellana, Alfonso VIII donó un pertenecido local a la Orden de Santiago. Oficialmente, la localidad se fundó en 1237, cuando confirmó su carta puebla. Amurallada, la población se encontraba entonces encima de la pequeña bahía. Asimismo, el puerto quedaba muy resguardado de los vientos dominantes del noroeste.
Su terreno empinado le obligó a crecer de manera caprichosa. Las casas de pescadores se agolpaban unas con otras, en estrechas calles, sobre la ladera que discurre hasta el puerto. Este apiñamiento propició que un incendio en 1553 quemara más de 700 viviendas.
En 1761 nació en esta localidad guipuzcoana Cosme Damián de Churruca, un famoso cartógrafo, militar y alcalde de su pueblo. Murió heroicamente durante la batalla de Trafalgar, al mando del navío San Juan Nepomuceno. Antes de la batalla Churruca escribió a su hermano: «si llegas a saber que mi navío ha sido hecho prisionero, di que he muerto». Él, al igual que otros altos oficiales españoles, intuía el destino al que les llevaba el desastroso mando del francés Villeneuve. Su casa natal es uno de los lugares más emblemáticos que ver en Mutriku.
Durante el mes de agosto de 1794, tropas revolucionarias francesas asaltaron Mutriku. Más tarde, en 1826, su cofradía de pescadores tuvo la ocurrencia de establecer un servicio de carruajes especiales tirados por caballos. Cada dos días trasladaban cien arrobas de pescado fresco a Madrid, en un trayecto de 56 horas. Tal innovación permitió consumir pescado marino en la Corte con regularidad, idea que aportó un gran beneficio a la localidad.
Qué ver en Mutriku, la pintoresca villa de colores junto a una diminuta bahía
El principal monumento que ver en Mutriku es la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, uno de los mejores ejemplos de arquitectura neoclásica guipuzcoana. Fue edificado con piedra de sillería con planta de cruz griega. Su fachada a modo de frontis griego tiene seis columnas dóricas, sobre las que se asienta el arquitrabe. Por dentro exhibe un excelente crucificado de Zurbarán.
El ayuntamiento de Mutriku (1731) es de planta rectangular y tiene tres alturas. Frente a él se encuentra la estatua del hijo predilecto de la villa, Cosme Damián Churruca. Además, allí se alza el Palacio Galdona (siglo XVII) de planta rectangular y tres alturas. Al lado se halla la Oficina de Turismo en una construcción del mismo siglo.
Continuando por la Calle del Conde de Motrico se alcanza el Palacio del Conde de Motrico. Más adelante, por la Calle Atxintxin y San Mikolla se llega a las ruinas de Santa Águeda. Mientras tanto, a mitad de la Erdiko Kalea se halla el Palacio Zabiel (siglo XVI), hoy Casa de Cultura. Desde la Plaza de Abajo, tras pasar el arco de una casa blasonada, el camino llega al paseo Modesto Churruca. La vía termina en una especie de mirador sobre el puerto y la playa.
Volviendo por la orilla del puerto se puede contemplar la Cofradía de Pescadores y la Torre de Berriatua. Mezcla de gótico y renacentista, fue el único edificio que resistió al incendio de 1553. Otro hito arquitectónico de calidad que ver en Mutriku es la antigua lonja, de estilo gótico-renacentista. Muy cerca, en el centro de Barrenkale, se levanta el Palacio Olazarra-Mizkia, del siglo XVII, que está decorado con bellos balcones de hierro forjado y luce un escudo de armas en su fachada.
Sin embargo, el edificio más singular que ver en Mutriku está en el barrio de Astigarribia. Se trata de la Iglesia de San Andrés (siglo XI), una de las más antiguas de Gipuzkoa. Es un raro ejemplo de «iglesia equivalente»: un templo dentro de otro. La iglesia interior de San Andrés conserva un ventanal de herradura visigodo o mozárabe, que resulta de gran interés al probar la antigüedad del conjunto.
Para los amantes de la cultura hay dos interesantes museos relacionados con el mar que ver en Mutriku. Por un lado, el Museo Bentalekua, que explica la relación de la villa con el mar Cantábrico a través de su lonja. Por otro, el Museo Nautilus, que expone una colección de muestras paleontológicas recogidas en el flysch negro de Mutriku.
Terminando con lo que ver en Mutriku queda el Geoparque de la Costa Vasca, en cuyas proximidades se encuentran impresionantes flysch y valles kársticos de especial interés, como Astigarribia, Olatz, etc. Si se quiere disfrutar de la naturaleza del País Vasco y de este fenómeno geológico, se recomienda realizar La Ruta del Flysch.
Datos prácticos para visitar Mutriku
Coordenadas
43° 18′ 0″ N, 2° 23′ 0″ W
Distancias
Donostia-San Sebastián 47 km, Bilbao 69 km, Madrid 422 km
Altitud
49 m
Habitantes
5281 (2024)
También puedes leer este artículo en inglés y en francés.
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