Bañada por el Atlántico: la ciudad conocida como la 'Habana española' que está entre las más antiguas de Europa
Rodeada de inmensos arenales, la ciudad se encuentra enmarcada por un paisaje de marismas único en Europa. En ocasiones apodada la 'Habana española' o la 'Tacita de Plata', la capital gaditana fue clave en el comercio con América, objetivo de corsarios y escenario de la primera constitución liberal de España. Descubrimos la historia y lo mejor que ver en Cádiz.
La localidad cuenta con numerosos lugares por los que pasear, tanto pendientes de las vistas del mar como de su magnífica arquitectura. El recorrido por los grandes lugares de Cádiz puede llevar varios días. Además, es posible disfrutar de sus excelentes playas. Por otro lado, también es muy recomendable dedicar un día a visitar el Parque Natural de la Bahía de Cádiz, con un ecosistema, paisaje y producción piscícola que merece conocerse.
Historia de Cádiz, la 'Tacita de Plata'
Antes de repasar los mejores lugares que ver en Cádiz, lo ideal es conocer su historia. Gadir ya era un activo centro comercial fenicio hacia el año 1100 a. C. Gracias a ello, es uno de los asentamientos más antiguos conocidos en Europa occidental. Tras esto llegarían sucesivamente cartagineses y romanos. Aníbal Barca utilizó la ciudad como punto de partida de su campaña italiana.
Más tarde, Roma llamaría al lugar Gades, dejando una huella aún mayor en una ciudad que controló desde el siglo III a. C. Durante este período, en el que prosperó la industria del salazón, el lugar adquirió un considerable tamaño. La población llegó a ocupar un lugar muy destacado en las rutas comerciales del Imperio romano. Un fuerte declive acompañó a la crisis del siglo III y, más tarde, se producirían las ocupaciones bizantinas y visigodas. Finalmente, en el 711 pasó a manos de los árabes, que la denominaron Qadis.
Todas estas conquistas hicieron que siguiera decayendo a pesar de su inmejorable posición. En 1262, volvió a ser saqueada y, dos años después, fue definitivamente tomada por Alfonso X el Sabio. La Corona la amuralló, promoviendo la localización de los Astilleros Reales en Cádiz, que pasó a ser ciudad.
Más tarde, en septiembre de 1493, Cristóbal Colón partió de Cádiz en el segundo de sus grandes viajes. Dadas sus condiciones naturales, la ciudad reemplazó a Sevilla como Puerto de Indias. Por tal motivo, en 1596, los ingleses la saquearon e incendiaron. Llegado 1717 se trasladó aquí la Casa de Contratación desde Sevilla, multiplicándose la actividad comercial. La riqueza que comportaba el comercio se reflejó en la cultura, el urbanismo y la arquitectura desde mediados del siglo XVIII. Acosada por los piratas, la ciudad hubo de ser fortificada. En 1776 el rey Carlos III segrega la Isla de León de la ciudad.
La vertiginosa historia de Cádiz en el siglo XIX
En febrero de 1810, durante la guerra de la Independencia, el ejército napoleónico llevó a cabo un duro y épico asedio. La ciudad fue refugio de los representantes del Estado y miles de refugiados. Estos padecieron fiebre amarilla y fueron bombardeados por los célebres morteros Villantroy. Sin embargo, la población soportó las penurias con gran espíritu. Por ejemplo, durante los veintiocho meses de asedio, se estrenaron unas 200 obras de teatro. Hasta se inventaron coplas: «con las bombas que tiran los fanfarrones, se hacen las gaditanas tirabuzones...».
Durante el asedio, los diputados a Cortes, reunidos en el Oratorio de San Felipe Neri, aprobaron la primera constitución liberal de la historia de Europa. Es la conocida popularmente como 'la Pepa', por haberse promulgado el 19 de marzo de 1812, día de San José. El documento sería el símbolo de los liberales frente a los absolutistas en las siguientes décadas.
En septiembre de 1823, los Cien Mil Hijos de San Luis ocuparon el país para restablecer el control de Fernando VII. El Gobierno se refugió en Cádiz, llevando consigo a Fernando VII como rehén. Los franceses trataron infructuosamente de conquistar la ciudad, pactando el 1 de octubre la liberación del rey a cambio de que este garantizase la Constitución de 1812. Fernando VII lo prometió, pero confirmó su condición de traidor negándolo a posteriori. Así, la ciudad acabó entregándose.
La independencia de los territorios americanos a lo largo del siglo XIX tuvo un efecto demoledor en la economía de la capital gaditana, muy dependiente de su comercio. Por otro lado, Cádiz vio nacer, en 1876, a uno de los más excelsos compositores nacionales, Manuel de Falla. Hijo predilecto de la ciudad, sus restos descansan en la catedral de la ciudad.
Qué ver en Cádiz, uno de los asentamientos más antiguos de Europa occidental
La visita de los mejores lugares que ver en Cádiz comienza por las fortificaciones. A la parte antigua de la ciudad se accede por las Puertas de Tierra, construidas en el siglo XVIII cuando era una de las ciudades más prósperas del país. En un islote contiguo al popular arenal de La Caleta, actualmente unido a tierra por un dique, hubo anteriormente una torre de vigilancia árabe. Allí encontró amparo una galera veneciana repleta de enfermos de peste a finales de la Edad Media. Se levantó una capilla de acción de gracias que en el siglo XVII fue sustituida por el Castillo de San Sebastián, con sus puentes y fosos, y a principios del siglo XX se erigió un faro.
El Castillo de Santa Catalina se construyó después del saqueo de los ingleses en 1596 para fortificar el frente marítimo. Un siglo más tarde, Carlos II promueve la construcción de una capilla en el lugar. Siguiendo, en la Calle del Marqués del Real Tesoro, sobresale la Torre Tavira (siglo XVIII), integrada en una vistosa mansión palaciega de los marqueses de Recaño. Antonio Tavira fue el primer responsable de atender este baluarte, y aquí el visitante puede disfrutar de todo lo que sucede fuera de la torre gracias a la instalación de una cámara oscura.
La Antigua Fábrica de Salazones (siglo I a. C.), en la céntrica Calle Sacramento, permaneció en funcionamiento durante medio milenio. En ella puede imaginarse la actividad industrial y comercial de la ciudad y el proceso productivo. Por ello, es un inspirador lugar que ver en Cádiz.
Del mismo periodo son las espectaculares ruinas del teatro romano, reformado en tiempos de Augusto, situado en la zona conocida como El Pópulo. Finalmente, el yacimiento de la Casa del Obispo, del siglo XVI, fue antes un templo que los romanos establecieron sobre las bases de un primitivo santuario del período fenicio del siglo VIII a. C.
En la Plaza de la Mina se encuentra el Museo de Cádiz. Entre sus colecciones se encuentran numerosas piezas de los mencionados yacimientos y de otros de la provincia. La contigua Casa Pinillos, hermosa vivienda del siglo XVIII, ha posibilitado su ampliación.
La Catedral Vieja y la Catedral Nueva de Cádiz
La Iglesia de Santa Cruz ejerció de catedral desde el siglo XIII hasta el año 1838. Entonces, fue reemplazada por el gran templo que hoy conocemos. Quedan pocos elementos de la Catedral Vieja, consagrada por una bula pontificia de 1263. Tiene tres naves cubiertas con hermosas bóvedas de paraguas, recubiertas con cerámicas, que se culmina en el año 1602. Destacan las capillas de las Reliquias y del Sagrario (siglos XVII y XVIII) y el hermoso retablo alojado en el presbiterio. Por fuera, llama la atención el campanario, recubierto con vistosos alicatados.
El crecimiento económico y demográfico del siglo XVIII, promovido por la Casa de Contratación y el Consulado de Indias, propició que se edificara extramuros un bello edificio que ver en Cádiz. Se trata de la catedral, inicialmente rococó y completada en 1853 en estilo neoclásico. Del interior de la Catedral de Cádiz destaca la Capilla Mayor, recubierta por jaspes y presidida por un singular altar-tabernáculo de mármol y bronce. La Capilla de la Asunción tiene un bello retablo barroco del siglo XVIII.
El excelente coro del año 1700 procede de la Cartuja de Santa María de las Cuevas. En el Museo Catedralicio, que se encuentra tras la cabecera, destacan las riquísimas custodia del Cogollo (gótica) y la custodia del Millón (barroca). Es posible subir a la Torre de Poniente (siglo XIX) que, desde sus setenta metros de altura, aporta una de las mejores panorámicas que ver en Cádiz.
Una ciudad salpicada de iglesias y capillas
La ciudad está repleta de capillitas, iglesias y conventos, entre las que merecen destacarse la Capilla de Nuestra Señora del Pópulo (siglo XVI) y la Capilla de las Angustias (siglo XVIII), así como la Iglesia de la Divina Pastora (siglo XVIII), de vistoso y ornamentado interior. Por su parte, la Iglesia de la Palma (siglos XVII-XVIII) guarda una interesante imagen barroca de la virgen titular. Además, la Iglesia de San Antonio de Padua (siglos XVII-XVIII) posee un imponente frente barroco flanqueado por dos rotundas torres.
Hay más templos destacables que ver en Cádiz. Por ejemplo, la Iglesia de San José (siglo XVIII), de proporcionado frente con torres y vistoso remate en forma de cúpula. Asimismo merece una visita la Iglesia de Santo Domingo (siglo XVII), que contiene importantes retablos barrocos y un hermoso claustro. Por último, el templo de los jesuitas, conocido como Iglesia de Santiago (siglo XVII), con un interesante retablo mayor y una pintura dedicada a la Trinidad.
Por otra parte, son varios los conventos de fuerte arraigo en la ciudad. Estos son el Convento de la Piedad (siglos XVII-XVIII), el Convento de San Agustín (siglo XVII), el Convento de San Francisco (siglos XVIXVIII) y el Convento de Santa María (siglo XVII). De este último destaca la Capilla del Nazareno. Asimismo, en el interior del Oratorio de la Santa Cueva (siglo XVIII) se pueden admirar varios trabajos debidos a Francisco de Goya.
El Oratorio de San Felipe Neri (siglos XVII-XVIII), situado en la calle Santa Inés, presenta una bellísima estructura de planta elíptica señalada por su célebre cúpula. En el altar, se puede admirar una Inmaculada Concepción de Murillo, bella efigie que ver en Cádiz. Es la sede del Centro de Interpretación de la Constitución de 1812, que completa la visión aportada por los materiales expuestos en el Museo de las Cortes de Cádiz. Se ubica en el número 8 de la misma calle y explica cómo era la ciudad en el siglo XVIII.
La herencia militar y política de la ciudad
En la Plaza de España llama la atención la Casa de las Cinco Torres (siglo XVIII), lugar donde se sitúa el Monumento a las Cortes de Cádiz de 1812. Entre los edificios civiles que ver en Cádiz es destacable la Antigua Cárcel Real (siglo XVIII), que actualmente es la Casa de Iberoamérica, y el ayuntamiento (siglos XVIII-XIX), dotadas ambas construcciones de un elegante frente clasicista.
Uno de los edificios barrocos más interesantes de la ciudad es el Hospital de Mujeres (siglo XVIII), de espectacular frente urbano y cuya capilla contiene retablos y una pintura de El Greco sobre la Visión de San Francisco. Cádiz agrupa decenas de torres-mirador que subrayan su carácter militar y estratégico. Entre las residencias nobiliarias, que se reparten por el tejido urbano, son de interés el Palacio de las Cadenas (siglo XVII), el Palacio del Almirante (siglo XVII) y el Palacio de Aramburu (siglo XVIII).
La oferta cultural gaditana se completa con varios museos temáticos dedicados a la cultura vinícola, la tauromaquia y los títeres. Asimismo, existe una importante tradición litográfica que ver en Cáidz, además del Gran Teatro Falla (1884-1905). Construido en estilo mudéjar, recibe su nombre en honor del compositor gaditano. El edificio acoge diversos festivales de teatro y cine, y es famoso también por ser el escenario del Concurso Oficial de Agrupaciones en el Carnaval.
Datos prácticos para visitar Cádiz
Coordenadas
36° 31′ 0″ N, 6° 17′ 0″ W
Distancias
Sevilla 125 km, Madrid 651 km
Altitud
11 m
Habitantes
110 914 (2024)
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