fbpx
El estilo de Margarita Ruyra

Soy fascinante! (Una actitud)

Margarita Ruyra con prendas de Es Fascinante.
Margarita Ruyra con prendas de Es Fascinante.

Cada mañana, tras levantarme, casi siempre algo perezosamente, pienso en lo que me depara el día que comienza. A menudo se presenta singularmente ‘apetecible’: es el caso de cuando tengo previsto estudiar para redactar un texto o diseñar un modelo, las revisiones de proyectos con los creadores de nuestra comunidad y cualquier tipo de reunión con personas creativas. Trabajos nada ‘trabajosos’ para mí, pues el tiempo se me pasa volando y no es raro que me alargue mucho más de lo previsto.

Péeero… cómo imagino que te pasará a ti también, hay otros mucho menos agradables. La lista es larga y variada; comenzando por los pagos y los trámites burocráticos, y continuando con las reuniones inevitables con personas descorteses o egocéntricas. Estas perspectivas me restan ganas de levantarme. En semejantes situaciones recurro al consejo que mi marido me viene repitiendo cuando me ve reacia a incorporarme: «a primera hora comienza por lo que menos te apetezca, porque así disfrutarás más del resto del día». No te puedo asegurar que lo haga siempre, pero sí muy a menudo. Y, cuando acabo de realizarlo, me siento aliviada; y, efectivamente, el día se me ilumina un tanto.

undefined
                          Más sobre el producto aquí.

Tras el repaso de mis tareas cotidianas, suelo desayunar. Un ratito en el que, si la conversación familiar no lo impide, planeo cómo voy a hacer las tareas. Pensamientos que interrumpo mientras me arreglo; pues encuentro que me merezco hacer un alto en los pensamientos acerca de obligaciones hacia los demás para abordar como se merece mi principal responsabilidad: ocuparme de mí misma y cuidarme. Y por una muy buena razón: así me encontraré mejor y me comportaré con los demás de un modo más apropiado. Cuanto más segura se siente una, menos difícil resulta hacer 'lo que toca'.

Tenga la prisa que tenga por llegar a la primera tarea, siempre me paro a pensar con qué ropa me voy a encontrar mejor en ese día. Frente a qué personas voy a estar y cómo pueden ir esos encuentros. No quiero que sea un trámite; es un momento de reflexión que trato de disfrutar. A veces me lleva unos minutos, con sus dudas e incluso algunos ‘arrepentimientos’. Hasta el punto que, en ocasiones, ya saliendo por la puerta, reconozco que no estoy satisfecha, me doy media vuelta y me cambio a la otra opción. Porque cada look señala ‘qué tal me encuentro’. Dando importancia a mi aspecto le estoy dando importancia a quienes voy a tratar.

undefined
                          Más sobre el producto aquí.

¿Qué hay más importante que mi estado de ánimo? Siendo este el cristal a través del que voy a afrontar cada día…

Este momento de imaginar cómo combinar la ropa y ajustarla a mi jornada es un episodio que disfruto, un momento creativo, en el que siempre hago cambios. Si cada día es distinto no me voy a presentar con lo habitual. Es en esos ratitos en los que no encuentro en mi armario esa pieza que me falta para el look que me apetece para ese día. Y cuando no encuentro la prenda o el accesorio que me encajaría, recuerdo alguno que me vendría bien y procuro comprarlo. Aunque cada vez más, lo que hago es diseñarlo y producirlo. Así, mi ‘momento para mí’ de cada mañana me estimula aún más.

Por muy positiva que yo sea, tengo muchos momentos duros. De desaliento. Mis temores… cómo tú, cómo todos. Más a menudo en invierno, y siempre cuando algo me ha sentado mal y no he dormido bien. Momentos en los que me repito que me interesa sacar lo mejor de mí misma, arreglarme para la ocasión con todo el interés que merece un nuevo día y repetirme: ¡soy fascinante!

Ya puedes imaginar que esta frase es más una suposición, o una intención, que una realidad. Lo relevante es que te puede animar a quererte, a que te cuides más, a dedicarte ese tiempo que mereces y poder así sacar lo mejor de ti misma; cada día. Y este es el espíritu con el que me abordo cada mañana.

undefined
                          Más sobre el producto aquí.

Hubo quienes no entendieron que me pusiera a diseñar a estas alturas de mi carrera, con tantas otras responsabilidades, tantos lugares a los que viajar, tantos libros que leer… Mi respuesta es que para mí es una forma de expresión, de aportar esas creaciones que ‘me faltan’ en mi armario, que me ayudan a afrontar a mi gusto distintas situaciones. Que me ayudan a ser ‘más yo’.

Gracias por leerme y recibe un abrazo de Margarita.

Síguenos en Instagram para descubrir más productos fascinantes.