Hacer el Camino de Santiago solo
Siempre buscamos compañía, un grupo al que unirnos. Pero ¿te has planteado hacer el Camino de Santiago solo? Cada uno ve la soledad de manera distinta; hay personas que la aprecian y otras que la temen. Sin embargo, hacer el Camino de Santiago solo puede ser una oportunidad para enfrentarnos a ella. Si te decides a ello, ten por seguro que será una experiencia diferente.
A tu ritmo
Si te decantas por hacer el Camino de Santiago solo, dependerás de tu ritmo. Este aspecto tiene sus ventajas, ya que no tendrás que esperar a nadie, sin ralentizar tu paso. Por otro lado, también podrás descansar cuando lo necesites. No todos los peregrinos paran lo mismo; todos tienen diferentes necesidades y no a todos les viene bien tomarse un respiro a la vez. En el caso de que hagas el Camino de Santiago solo, pararás cuando quieras y llevarás el ritmo que quieras. Esto también te permitirá visitar los pueblos o ciudades que te encuentres en tu camino, porque no todos los peregrinos están dispuestos a andar más al llegar al albergue.
Para aprovechar tu tiempo, también te recomendamos que prepares una buena guía del Camino antes de salir de casa. Esto te ayudará a no perderte y a conocer mejor la ruta que vayas a hacer.
Gente nueva
A pesar de querer hacer el Camino de Santiago solo, el peregrino tiene que contar con que se irá encontrando a otras personas en la travesía. Los grupos abundan más que las personas que van solas. Si estás dispuesto a conocer a nuevos caminantes, no te preocupes: volverás a casa con muchos amigos más. Además, esto te permitirá intercambiar consejos, dudas o experiencias del Camino, así como conocer culturas y personas de numerosos países.
Seguridad
Este puede ser el aspecto que más preocupe a aquellos que se estén planteando hacer el Camino de Santiago solos. En los últimos años las noticias sobre sucesos en los que se han visto involucrados peregrinos se han hecho eco. Sin embargo, teniendo en cuenta la proporción entre el número de peregrinos que hacen el Camino y los incidentes que se dan, no hay que preocuparse. Es más: uno de los elementos que caracterizan al Camino es la hospitalidad tanto de los caminantes como de los lugareños. Ellos te ayudarán con los problemas que puedas tener, te proporcionarán información, te darán indicaciones o te echarán una mano. A pesar de la generosidad de la gente, te aconsejamos que informes a alguien de tu círculo de amistades de la ruta que vas a seguir y, por supuesto, todos los documentos en mano y en regla.
Por último, no te olvides de cargar el móvil, algo lógico pero imprescindible. Si haces el Camino de Santiago solo, tienes que disponer siempre de una herramienta de comunicación con la que puedas avisar en caso de que te pierdas o sufras un accidente.
Si quieres vivir el Camino de manera diferente, anímate y descúbrete a ti mismo haciéndolo solo.
Texto: Fátima González-Besada Gómez