3030 hectáreas y Reserva de la Biosfera: este es el parque natural más pequeño de España
Custodiado por una pasarela, el humedal de las Tablas de Daimiel descansa en el Parque Nacional homónimo. Hogar de aves y flora única en España, Ciudad Real guarda este secreto tan preciado y visitado por miles de turistas cada año. No en vano, se trata de una de las reservas más protegidas de España.
Tres rutas protagonizan este parque y permiten al visitante recorrer con calma sus maravillas. La Ruta de la Isla del Pan, con su nombre tan curioso; la Ruta de la Laguna Permanente, repleta de observatorios de aves para los más intrépidos; y la tercera, la de la Torre del Prado Ancho, que conduce al punto más alto del parque. Las pasarelas ofrecen unas vistas muy fotogénicas, sobre todo al atardecer.
Tablas de Daimiel, una reserva con un valor incalculable
El terreno tan llano de la zona favoreció la creación de este humedal con tanto valor ecológico. Nace de la unión de dos ríos: el Guadiana y su afluente, el Cigüela. Declarado Parque Nacional, este humedal es uno de los ecosistemas acuíferos más importantes de todo el país. A pocos kilómetros de Ciudad Real, este enclave natural es el hogar de muchas aves. Y muchas otras se reflejan en las lagunas en su viaje al sur. Una auténtica maravilla para los amantes de las aves.
Tras la larga lucha contra la sobreexplotación de los acuíferos, el Parque Nacional de las Tablas de Daimiel resiste, tan llena de paz como nunca. Las diversas rutas que recorren este parque permiten al visitante observar las praderas inundadas y las aves surcando las aguas la laguna. El paisaje apenas se distingue en el horizonte del cielo azul. Un paraje que regala calma y tranquilidad para todo aquel que decida acercarse.
Muy cerca de rincones inesperados
No muy lejos del humedal, se encuentra la maravilla de Motilla del Azuer, el yacimiento más representativo de la Edad de Bronce de Castilla-La Mancha. Un lugar que transporta a sus turistas a la Prehistoria, custodiado por el río Azuer.
Y, por supuesto, la propia Ciudad Real, con muchos rincones y pueblos esperando a ser descubiertos y repletos de historia.
