Jardín del Monasterio de Piedra en Nuévalos
En pocos lugares se confunde el arte con la naturaleza, como en este romántico jardín del Monasterio de Piedra, en Nuévalos (Zaragoza). Fue creado para contemplar la grandilocuencia del paisaje con sus espectaculares cascadas, grutas y lagos naturales.
A pesar de su "naturalidad", no deja de ser una creación del hombre, sirviéndose de la naturaleza como materia. Pero el arte de la jardinería no reproduce solamente las formas visibles de la naturaleza, al natura naturata. Sino también su forma de operar, natura naturans.
Juan Federico Muntadas
Se refiere a Juan Federico Muntadas, artífice de esta soberbia unión de paisaje natural y jardín. Él se encargó de impregnarlo con su estética romántica y pictórica. El jardín se ha convertido en un escenario que parece sacado de un lienzo del pintor romántico alemán Caspar David Friedrich, donde el hombre empequeñece frente a las fuerzas de la naturaleza.
El objetivo de Pablo Muntadas era el desarrollo de la explotación agrícola. Sin embargo, cuando su hijo Juan Federico descubrió la insólita gruta Iris, el parque se abrió al público. Por este motivo en la década de 1860 se convirtió en un destino turístico. Juan Federico Muntadas fundó en 1867 la primera piscifactoría de España, uniendo así lo útil con lo bello.
El Monasterio de Piedra es una unión entre el hombre y su entorno, un paradigma de la creación romántica. Su ubicación en una de las zonas más desérticas de Aragón lo convierte en tesoro. Entre las sierras del Sistema Ibérico aparece un vergel regado por el río Piedra, nombre al lugar.