fbpx

El palacio islámico más septentrional de Europa: es Patrimonio de la Humanidad y está en España

Este bellísimo palacio llegó a servir de cárcel de la Inquisición y residencia de los Reyes Católicos, aunque ha tenido muchos usos en su larga historia.
shutterstock_2391194833
Imagen: Shutterstock
Este bellísimo palacio llegó a servir de cárcel de la Inquisición y residencia de los Reyes Católicos, aunque ha tenido muchos usos en su larga historia.

El Palacio de la Aljafería, en Zaragoza, es un palacio-fortaleza de época musulmana. Es Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 1986 y se considera una de las muestras más valiosas de arte mudéjar en todo el planeta.

Un poco de historia del palacio

Al-Muqtadir, de la dinastía de los hudíes, y rey de la Taifa de Saraqusta, mandó construir este palacio en la segunda mitad del siglo XI. El complejo recibió el nombre de Qasr al-Surur: «Palacio de la Alegría».

La Aljafería de Zaragoza ha tenido diversos usos a lo largo de su historia. Primero fue alcázar islámico de los hudíes. Más tarde, palacio medieval mudéjar, y residencia en Zaragoza de los Reyes Católicos. También sirvió de cárcel para la Inquisición. Además, fue la sede de las Cortes de Aragón.

Los distintos usos y transformaciones se ponen de manifiesto en su arquitectura. Presenta, así, diversas ampliaciones, destrucciones y restauraciones.

Qué ver en el Palacio de la Aljafería de Zaragoza

Palacio de la Aljafería de Zaragoza
Palacio de la Aljafería de Zaragoza. | Dreamstime
La construcción más antigua del Palacio de la Aljafería es la Torre del Trovador, levantada a finales del siglo IX. Tenía como fin servir de torre de vigilancia. Los hudíes la integraron en el palacio-fortaleza. Se trata de una torre defensiva de planta cuadrada. Está organizada en cinco pisos y la rodea un foso. 

El palacio islámico data de la segunda mitad del siglo XI. El perímetro está amurallado, y cuenta con torreones ultra semicirculares y la Torre del Trovador. La entrada se realiza a través de un arco de herradura.

Cuenta con una mezquita privada para uso del monarca. En el interior, el oratorio presenta una falsa planta octogonal con esquinas en chaflán. 

En el interior del palacio de los hudíes también se encuentra el Salón Dorado. Estaba compuesto por una serie de estancias en las que había alcobas privadas para uso regio.
Los arcos del Salón Dorado.
Los arcos del Salón Dorado. | Dreamstime

Tienen gran importancia los artesonados y la decoración con yeserías de atauriques. El pórtico de entrada presenta unos fascinantes arcos mixtilíneos entrecruzados. Este tipo de arcos se dan por primera vez aquí.

Uno de los rincones más bellos del Palacio de la Aljafería es el patio de Santa Isabel. Está rodeado por el resto de dependencias y unificaba todo el complejo. Su mayor atractivo son los complejos arcos, muy decorativos, que le dan una personalidad única. 

Alfonso I el Batallador transformó la Aljafería en un palacio mudéjar. En él residieron los monarcas aragoneses. La decoración interior es magnífica y, en particular, la de las enjutas de los arcos.

Patio de Santa Isabel
Patio de Santa Isabel. | Dreamstime

En este complejo encontramos, además, algunas construcciones como la iglesia de San Martín, en estilo gótico-mudéjar.

A finales del siglo XV, los Reyes Católicos levantaron una nueva fábrica sobre el palacio musulmán. El palacio cuenta con una escalinata, una galería y una serie de estancias, los Pasos Perdidos, que finalizan en el Salón del Trono. 

El Salón del Trono destaca por su extraordinario techo. Se trata de un artesonado ricamente decorado con casetones y formas octogonales. En el centro de los casetones, se insertan unas bellas piñas doradas. La mezcla de todos sus elementos esboza un cuadro maravilloso.

También puedes leer este artículo en inglés y francés.