Parque Natural del Monasterio de Piedra y alrededores

El Monasterio de Piedra es uno de los conjuntos patrimoniales y naturales más emblemáticos de Aragón. Presenta una perfecta mezcla de valores culturales y naturales que le ha valido la declaración como Sitio Histórico en 1945. También ha sido nombrado Monumento Nacional en 1983 y Conjunto de Interés Natural en la categoría de Jardín Histórico en 2010.
El Monasterio de Piedra fue fundado en 1194 por monjes cistercienses en el centro de un paraje natural privilegiado dominado por la presencia del río Piedra. El Parque del Monasterio de Piedra como se conoce hoy en día fue promovido en el siglo XIX por Juan Federico Muntadas. Muntadas eligió este espacio como vivienda y lo acondicionó para su uso turístico inaugurando la primera piscifactoría de España.
El agua es la principal protagonista de este paraje modelado por la acción erosiva del cauce del río Piedra. Se trata de un espacio de gran belleza, con una ruta bien señalizada en la que se suceden lugares como el lago del Espejo, las cascadas de la Cola de Caballo, la Caprichosa y la Trinidad, la cueva Iris, la piscifactoría o la Peña del Diablo.
Vegetación y fauna
El Monasterio de Piedra se encuentra emplazado en un entorno en el que la roca caliza del Sistema Ibérico en su paso por tierras zaragozanas dibuja un paisaje abrupto y escarpado. Este es famoso por sus aguas termales y algunos espacios como las salinas de Nuévalos o el embalse de la Tranquera, que recibe aguas de los ríos Piedra, Ortiz y Mesa.
El parque del Monasterio de Piedra muestra una vegetación propia de bosque de ribera en la que aparecen especies como fresnos, chopos, sauces, tejos, nogales o castaños de indias.
Los cielos de la comarca son surcados por buitres leonados, milanos, águilas o lechuzas. En las aguas del Monasterio de Piedra habitan truchas (incluso tiene una piscifactoría) y tencas. Entre los meses de marzo y octubre se ofrecen en el monasterio espectáculos con aves rapaces autóctonas.
Senderismo y acceso
El Monasterio de Piedra está perfectamente condicionado para su visita a pie a través de un sendero interpretativo que recorre su terreno. El acceso no es gratuito. El sendero GR-24 recorre los alrededores del monasterio.
Este espacio pertenece al municipio de Nuévalos, muy cerca de Calatayud, desde donde se accede a través de la carretera A-202, tributaria de la A-2, entre Madrid y Zaragoza.