Ocupa 49 000 m²: el "pueblo" de Barcelona donde se puede visitar España entera
Dentro de la notable arquitectura y la vasta oferta cultural disponible en la Ciudad Condal, hay una parada obligada en el Poble Espanyol (o Pueblo Español) de Barcelona. El recinto recoge entre sus paredes un pedazo de la historia más reciente de España. Además, se ha convertido, tras una profunda transformación, en un referente cultural de la capital catalana. Un monumento repleto de curiosidades que pretende despertar el interés de todo tipo de público.
Creado como un gran museo al aire libre, su atractivo principal es reproducir a escala real los estilos arquitectónicos cotidianos de las calles de toda España. El Poble Espanyol nos propone un viaje desde la emblemática torre aragonesa de Utebo hasta el Montjuic. No en vano, ha logrado establecerse como uno de los puntos de interés imprescindibles en Barcelona y alrededores.
La Exposición Internacional de 1929
El Poble Espanyol surge como un ambicioso proyecto pensado para la Exposición Internacional de la Ciudad Condal en 1929. Celebrada en el monte de Montjuic, la exposición supuso un importante escaparate industrial para la ciudad y convirtió a Barcelona en un centro de vanguardias arquitectónicas europeas.
El arquitecto Josep Puig i Cadafalch presentó la idea y su diseño, dirigiendo un equipo encargado de viajar por España para fotografiar y aunar información de los rincones del país. El objetivo no fue otro que construir al aire libre las réplicas de estas edificaciones, recogiendo la esencia de sus emplazamientos originales. El Poble Espanyol pasó a ser de manera oficial el pabellón de arte de España, con 49 000 m² de superficie. Si bien el conjunto arquitectónico fue concebido como arte efímero, el resultado tuvo tanto éxito entre el público que decidieron conservarlo tras la exposición.
El Poble Espanyol ha logrado sobrevivir a numerosos episodios históricos desafortunados desde su creación. No solo vivió de primera mano la gran crisis de 1929, en medio de la exposición, sino que también atravesó de forma poco gloriosa la guerra civil española. Primero fue transformado en un campo de prisioneros y, posteriormente, en recinto de control anticatalanista por la dictadura.
Tras varios intentos de rehabilitación física y de imagen, a mediados de los años 80, el ayuntamiento intervino de manera activa para recuperar el recinto. A partir de la década de los 90, el Poble Espanyol se convirtió, paulatinamente, en un enorme centro cultural al aire libre con importantes ofertas artísticas: un museo donde tienen hueco desde la artesanía a las vanguardias, pasando por la gastronomía.
Arquitectura y espacios en el Poble Espanyol
Arquitectónicamente, el Poble Espanyol recoge una excelente muestra de lugares cotidianos y espacios relevantes de la geografía española. Un paseo donde podemos observar diferentes muestras de estilos que se han dado en la península y parte de sus islas, desde el románico hasta el gótico o el mudéjar.
Además, se encuentra dividido en diferentes regiones, recogiendo la arquitectura más característica de cada una. Así, se puede pasar de las increíbles vistas a la ciudad, en la zona dedicada de Cataluña, a las estrechas y serpenteantes calles encaladas del área de Andalucía.
La plaza Mayor es uno de los puntos de mayor interés de todo el Poble Espanyol. Levantada como una réplica de la plaza Mayor de Riaza, en Segovia, alberga con frecuencia eventos de todo tipo y conciertos de hasta 5000 personas al aire libre. Pero también destaca el contraste de la zona sur, con paredes típicas andaluzas llenas de geranios, o el monasterio de Sant Miquel, que reúne elementos de varios monasterios románicos catalanes.
La variedad de estilos de las edificaciones y su cuidada estética han convertido el espacio en un lugar habitual también para localizaciones de películas. El perfume (2006) fue rodada en varios de los rincones del Poble Espanyol, recreando nada más y nada menos que el París del siglo XVIII.
Artesanía y establecimientos
Las calles del Poble Espanyol no solo nos transportan a diferentes rincones de la geografía española, sino que también recogen numerosos establecimientos con encanto donde muchos artesanos han ubicado su taller. Cataluña goza de una excelente salud en el mundo de la artesanía en diferentes facetas, desde el vidrio, al barro o a la joyería.
Consciente de la importancia de este campo, el Poble Espanyol habilitó espacios en sus calles donde podemos ver trabajar activamente a diferentes artesanos. Y, por supuesto, se puede llevar a casa un amplio abanico de productos con la seguridad de que han sido confeccionados con un exquisito trabajo a mano.
El Poble Espanyol y las vanguardias
El compromiso de Barcelona y Cataluña con el arte ha quedado patente a lo largo de los años, a través de museos oficiales y de las galerías de arte repartidas por toda la comunidad. Cuando hablamos de que el Poble Espanyol es un gran museo, cabe destacar que la oferta también abarca las vanguardias con interesantes edificaciones y piezas para visitar.
La Fundación de Arte Contemporáneo Fran Durel, dentro del Poble Espanyol, recoge en su museo importantes obras de Miró, Picasso, Chillida, Dalí o Tàpies. Muestras de pintura, dibujos y escultura que merece la pena conocer dentro del conjunto. Junto a dicho museo, el Espacio Guinovart, situado en el interior de un antiguo convento, o el Jardín de Esculturas, completan la presencia del arte contemporáneo en el recinto.
Otras actividades dentro del Poble Espanyol
Su accesibilidad y la profunda transformación de los últimos años han convertido al Poble Espanyol en un lugar recurrente para visitantes y locales. La agenda de actividades está plagada de talleres para adultos enfocados en la artesanía, así como de opciones de ocio para niños y familias. La música, como se ha comentado, tiene una presencia notable y es frecuente encontrar ciclos de conciertos y festivales en varios de los emplazamientos.
Ocio con niños
Los niños ocupan un importante lugar dentro de la planificación de actividades culturales en el Poble Espanyol. Existen además casales de verano para los más pequeños y numerosas excursiones e itinerarios pensados para ellos. Hay una amplia oferta de talleres durante todo el año, tanto para alumnos de primaria como de bachillerato. En cualquier caso, todas las actividades están estrechamente ligadas a la cultura.
Preparando la visita
La estructura del museo está configurada para disfrutarla desde diferentes perspectivas, tanto dando un paseo de manera autónoma como bajo sus visitas guiadas. Los meses donde prevalece el buen tiempo suelen ser los más adecuados para disfrutar de las instalaciones por su ubicación al aire libre.
Cabe recordar que, en este caso, es mejor acudir pronto durante las mañanas y estar preparado para combatir las posibles altas temperaturas. En la página oficial del Poble Espanyol se pueden adquirir las entradas previamente, con el fin de evitar las tediosas colas. Además, es posible contratar visitas guiadas o incluso una actividad en grupo para descubrir este lugar, a partir de la participación del visitante en un juego de detectives.
Se puede llegar fácilmente desde cualquier parte de Barcelona a través de transporte público. En cualquier caso, pasear simplemente por las calles del Poble Espanyol es un placerque no se debe dejar pasar si se visita Barcelona y, en especial, el área de Montjuic. La montaña cuenta, además, con una oferta gastronómica que puede ampliarse con los restaurantes y establecimientos que copan los alrededores, un espacio diferente para disfrutar de una excursión divertida ligada al arte y la cultura en sus múltiples facetas.


