fbpx

A orillas de la mayor laguna salada de Europa: el pueblo con playas cálidas y un agradable paseo marítimo en Cartagena

Esencia marinera, cielos que cambian de color y recuerdos del pasado dan forma a uno de los pueblos que descansan junto a la laguna salada más grande de Europa.
dreamstime_xl_337115360
Esencia marinera, cielos que cambian de color y recuerdos del pasado dan forma a uno de los pueblos que descansan junto a la laguna salada más grande de Europa.

No todo es bullicio a orillas del Mar Menor. A él aún se asoman rincones que conservan el sabor de antiguos pueblos de pescadores. Son lugares que invitan a recrearse sin prisas con la frágil belleza de una joya natural de aguas serenas y escasa profundidad. 

Los Urrutias, una sorpresa en el Mar Menor

shutterstock_2515863943
Pasarela de Los Urrutias sobre el Mar Menor. | Shutterstock

Aunque pertenece a Cartagena, Los Urrutias no mira hacia el Mediterráneo. Es la brisa de la laguna salada más grande de Europa la que acaricia sus casas bajas y corre libremente por sus calles. A sus pies, una playa de arenas grises se adentra con suavidad en unas aguas de las que emergen unas curiosas estructuras de madera.

Esas pasarelas no son un simple capricho ni un elemento estético, sino que permiten sortear los lodos de la orilla para zambullirse en aguas más claras. Son, además, el recuerdo vivo de los viejos balnearios que salpicaban las orillas del Mar Menor, aunque antaño estaban coronadas por casetas que ofrecían intimidad a los bañistas.

Un espectáculo visual sobre las aguas 

Atardecer en el Mar Menor desde Los Urrutia.
Amanecer en el Mar Menor desde Los Urrutias. | Dreamstime

Esas mismas pasarelas se transforman en mirador para contemplar un telón de fondo fascinante que cambia con el movimiento del sol. Al amanecer, el cielo se tiñe de rosas y violetas en una sinfonía visual onírica. Cuando el astro rey se esconde, el reflejo de las luces de los pueblos del Mar Menor y de La Manga crea un universo estrellado sobre el agua.

Tierra adentro, sobre Los Urrutias, se alza otra atalaya: El Carmolí. Es la huella en forma de cono volcánico de la historia geológica de este rincón de la Región de Murcia. La ruta para coronarlo es de escasa dificultad y ofrece como recompensa unas vistas magníficas de la laguna salada y de su entorno.

Un paseo marinero y recuerdos del pasado

Los Urrutias, que debe su nombre a sus primeros pobladores de origen vasco, tiene otros encantos. Su modesto paseo marítimo anima a caminar despacio para recrearse en un ambiente marinero que no se ha perdido, aunque la pesca ya no sea su principal fuente de riqueza.

Hay otros rincones que también hablan de su pasado, como una torre vigía de tiempos de Felipe II o los restos de un molino de viento que recuerda que hubo una época en la que estos ingenios poblaban el paisaje del Campo de Cartagena. 

Tesoros en los alrededores de Los Urrutias

Playa en el Parque Regional de Calblanque.
Playa en el Parque Regional de Calblanque. | Dreamstime

No de su historia, sino de su valor natural, da testimonio la Marina del Carmolí, uno de los pocos humedales que quedan en el Mar Menor. Muy cerca, Cabo de Palos oculta bajo sus aguas una espectacular reserva marina y el Parque Regional de Calblanque, Monte de las Cenizas y Peña del Águila conserva sus playas vírgenes, casi solitarias, entre acantilados y dunas fósiles. 

Los Urrutias es una joya más de ese inmenso tesoro que es Cartagena, con su historia milenaria y sus singulares paisajes. Entre playas tranquilas, una historia marinera y un entorno natural privilegiado, este pequeño pueblo invita a descubrir la esencia más auténtica del Mar Menor.

Sigue nuestro canal de WhatsApp para descubrir lo más fascinante de España 😍🎉