Es Monumento Natural y tiene los eucaliptos más altos de Europa: el bosque gallego que trajeron desde Australia
Ejemplares centenarios dan forma a uno de los bosques más asombrosos de Galicia, un lugar que incita a pensar en mundos imaginarios.
Ejemplares centenarios dan forma a uno de los bosques más asombrosos de Galicia, un lugar que incita a pensar en mundos imaginarios.
Unos tímidos rayos de sol y el murmullo de las aguas del río Landro son los únicos compañeros en el camino. Es un rincón de fantasía en el interior de la Mariña Lucense donde no es difícil sentirse como un hobbit en medio de un bosque de gigantes. Realmente lo es, pues en pocos lugares de Europa crecen ejemplares de eucaliptos con un porte tan magnífico como los que habitan en este lugar.
Un rincón de fantasía: el Souto da Retorta
El Souto da Retorta es uno de esos bosques encantados que cautivan a quien osa adentrarse en ellos. La altura vertiginosa de los eucaliptos y su corteza plateada crean un sugestivo juego de luces y sombras con los escasos rayos de sol que logran atravesar sus copas.
Es un escenario casi onírico, acentuado por una ligera bruma que acaricia los troncos y que aporta al ambiente tintes de irrealidad. Así, a cada paso se siente que nada en este bosque de eucaliptos es convencional. Mucho menos lo es su historia, porque estos colosos que han hecho suyas las tierras gallegas proceden de muy lejos.
Un bosque exótico en el corazón de Galicia
El nacimiento del Souto da Retorta tiene tintes épicos. Fue a mediados del siglo XIX cuando Fray Rosendo Salvado, un misionero que había viajado a las antípodas, introdujo en su Galicia natal las primeras semillas de eucalipto. A miles de kilómetros de su hábitat natural, esta especie hasta entonces desconocida encontró un clima diferente, pero ideal para crecer con fuerza.
Pocos años después comenzaron a plantarse eucaliptos en Chavín, una aldea cercana a Viveiro. Esta especie, que crecía con extraordinaria rapidez y absorbía mucha agua, era perfecta para drenar zonas pantanosas o inundables, como las orillas del río Landro, que con frecuencia sufrían las consecuencias de sus crecidas.
De bosque a Monumento Natural
Aquellos primeros ejemplares se multiplicaron y alcanzaron alturas asombrosas. Lo que se ideó como una solución práctica se transformó con el tiempo en un paraje natural de enorme valor. El Souto da Retorta es un espectacular catálogo de eucaliptos, muchos de ellos centenarios, que se elevan hacia el cielo hasta donde la vista apenas alcanza.
Hay un ejemplar especial, es el dueño y señor en este santuario: el Abuelo. Sus casi 150 años de vida le han permitido crecer hasta alcanzar 67 metros, el equivalente a la altura de un edificio de veinte plantas. Casi tan inabarcable como su altura lo es su base, donde el tronco tiene un perímetro de más de diez metros.
El paseo por el Souto da Retorta es breve, apenas un par de kilómetros ida y vuelta, pero es intenso en sensaciones. La majestuosidad de los eucaliptos, los saltos del río Landro que acompañan en el camino y una biodiversidad asombrosa lo convierten en uno de los rincones más extraordinarios y cautivadores de Galicia.

