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Es Conjunto Histórico y tiene una bella plaza mayor: la localidad manchega que fue hogar de varios reyes

No es de extrañar que literatos como Calderón de la Barca, Lope de Vega y Bécquer encontraran la inspiración en esta localidad repleta de historia y encanto manchego.
Plaza Mayor de Ocaña. | Shutterstock
No es de extrañar que literatos como Calderón de la Barca, Lope de Vega y Bécquer encontraran la inspiración en esta localidad repleta de historia y encanto manchego.

Como otras localidades habitadas desde tiempo inmemorial, este Conjunto Histórico se encuentra situado en un entorno geográfico estratégico, la Mesa de Ocaña. Esta Mesa de Ocaña es un páramo con abruptos escarpes que se alza cien metros por encima del cauce del río Tajo. A continuación te nombramos diversas opciones que ver en Ocaña.

Ocaña, lugar de inspiración de literatos

La mayor parte de los atractivos de esta localidad son exteriores y se pueden ver en media jornada. La otra mitad del día se puede disfrutar en otra típica localidad para paseantes: Chinchón, donde es recomendable comprar una botella de licor de Chinchón con D. O.

Otra opción es ir a hacer senderismo en el Parque del Sureste o contratar alguna actividad de turismo activo por la zona. Una buena idea es llevar unos prismáticos a El Regajal-Mar de Ontígola para observar aves en esa laguna. Quienes se planteen pasar la noche y continuar la escapada un día más pueden visitar Aranjuez, un Real Sitio relajante y romántico.

La historia de Ocaña

La historia de Ocaña es más que interesante y merece la pena leerla para saber luego qué ver en Ocaña. Aunque se han encontrado vestigios celtas, su historiografía comienza en el año 1091 cuando, junto a Uclés y Consuegra, figura entre las fortalezas que el rey taifa de Sevilla entregó a Alfonso VI como pago por su alianza militar y la protección de sus descendientes. En el siglo siguiente fue entregada para su defensa a la Orden Militar de Santiago. En 1156 obtuvo sus propios fueros y jurisdicción de manos de Alfonso VII.

Convento de Santo Domingo. | Dreamstime
Convento de Santo Domingo. | Dreamstime

Entre septiembre de 1468 y abril de 1469 Ocaña se convirtió en el centro de las intrigas sobre la sucesión del rey Enrique IV. El motivo es que allí fue enviada su hermanastra, la princesa Isabel de Castilla. El valido Pedro Pacheco, principal enemigo de Isabel, al ser maestre de la Orden de Santiago, creía tenerla bajo su control en una de sus plazas fuertes.

Para conseguir apartarla de la corona, Pacheco trajo allí a la embajada portuguesa. Intentó que se casara con el rey de ese país y convocó en Ocaña unas Cortes para que fuera jurada princesa de Asturias si aceptaba ese matrimonio. Pero Ocaña era también la villa natal de Gonzalo Chacón, caballero protector de la princesa, y de su sobrino Gutiérrez de Cárdenas. Ambos la ayudarían y organizarían su fuga.

En reinados sucesivos, continuó siendo residencia de los reyes de España. Allí vivieron doña Juana de Castilla y Felipe el Hermoso, así como su nieto el futuro rey Felipe II. En 1809, durante la Guerra de la Independencia, tuvo lugar en la historia de Ocaña la importante Batalla de Ocaña.

Durante la misma, las tropas españolas de Areizaga fueron derrotadas por el mariscal Soult, abriendo a José Bonaparte el camino hacia Andalucía. Finalmente, durante la guerra civil, Ocaña fue capital republicana de la provincia de Toledo.

Qué ver en Ocaña, tierra de reyes

Plaza Mayor de Ocaña. | Shutterstock
Plaza Mayor de Ocaña. | Shutterstock

El principal atractivo de Ocaña y centro neurálgico es su Plaza Mayor. De estilo barroco, fue construida en 1777 por mandato de Carlos III. Su forma es la de un rectángulo casi cuadrado, con 18 arcos en los lados mayores y 17 en los menores. Las fachadas se apoyan sobre pilares de sillería almohadillada. Los arcos de medio punto que las sustentan forman unas galerías cubiertas que rodean todo el perímetro. Encima, aguardan dos plantas de balcones y buhardillas en el remate.

El edificio religioso más importante es el convento de Santo Domingo, de estilo renacentista con un claustro de dos alturas atribuido a Covarrubias.

También son interesantes varios templos y monumentos. Primero, la iglesia de san Juan Bautista, templo con reminiscencias góticas y mudéjares iniciado en el siglo XIII. Segundo, la torre de san Martín, de estilo herreriano y perteneciente a la ya desaparecida iglesia de san Martín Obispo. Tercero, la parroquia de santa María de la Asunción, de estilo neoclásico. Cuarto, los conventos de Carmelitas y Dominicas (ambos del siglo XVI).

En cuanto a edificios civiles se refiere, hay que ver en Ocaña con detenimiento el palacio de los Cárdenas. Se trata de un Monumento Nacional en el que destaca la portada gótica isabelina de su fachada principal. Fue construido en el siglo XV a instancias de don Diego Gutiérrez de Cárdenas, comendador de la Orden de Santiago y amigo-consejero de Isabel la Católica.

Hay que ver en Ocaña el Teatro Lope de Vega, un edificio renacentista que fue colegio de los jesuitas. También es interesante visitar el Museo de la colección arqueológica del Padre Santos. Este museo permite seguir la evolución de la zona desde el paleolítico hasta nuestros días.

Picota o Rollo de Justicia. | Shutterstock
Picota o Rollo de Justicia. | Shutterstock

Ya en las afueras de la ciudad nos encontramos uno de los más singulares atractivos que ver en Ocaña: la Fuente Grande. Su función inicial era la de proveer el agua y servir de lavadero público. Lo más interesante es la parte exterior, que consta de una larga galería con pilastras toscanas rematadas por bolas. Prueba de la importancia judicial de esta villa es su imponente Picota o Rollo de Justicia, del siglo XV.

En Ocaña, la literatura se vuelve vida paseando por sus calles. Fue el escenario elegido por Calderón de la Barca en su obra Casa de dos puertas, mala es de guardar. También por Lope de Vega para su Peribáñez y el Comendador de Ocaña. También fue la morada eterna de Alonso de Ercilla, autor de La Araucana. Asimismo, sus monumentos sirvieron de inspiración para el poeta Gustavo Adolfo Bécquer. Arte y literatura de España se aúnan en esta localidad toledana, que además cuenta con una importante Semana Santa.

Datos prácticos para visitar Ocaña

  • Coordenadas: 39° 57′ 25″ N, 3° 29′ 48″ W
  • Distancias: Toledo 51 km, Madrid 60 km
  • Altitud: 730 m
  • Habitantes: 14 469

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