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Tiene un castillo y está rodeado de volcanes: el pueblo medieval que se esconde en un parque natural de Cataluña

Cataluña alberga un pueblo con encantadoras calles empedradas y un imponente castillo del siglo XIII que descansa en un auténtico paisaje de volcanes.
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Cataluña alberga un pueblo con encantadoras calles empedradas y un imponente castillo del siglo XIII que descansa en un auténtico paisaje de volcanes.

Normalmente se asocia los volcanes de España a Canarias, pero en la península ibérica también existen zonas volcánicas. La más importante de ellas es la del Parque Natural de la Zona Volcánica de La Garrotxa en la provincia de Girona.

En el corazón de este paraje entre las sierras de Sant Julià del Mont y Santa Maria de Finestres, y en contraste con las formas de los cráteres, los conos volcánicos y los campos de lava, existe un pequeño pueblo con un marcado ambiente medieval: la villa de Santa Pau.

Un viaje al corazón de la Cataluña volcánica

Santa Pau
Santa Pau. | Dreamstime

El recinto amurallado de Santa Pau, con sus calles empedradas y su imponente castillo del siglo XIII, mantiene la esencia de su pasado medieval que le ha hecho merecedor de recibir el título de Conjunto Histórico-Artístico y ser una de las escapadas predilectas cerca de Girona.

La Plaza Mayor, conocida como Firal dels Bous, es el epicentro de la vida en la localidad. Rodeada de arcos irregulares y porches que han sido testigos de siglos de historia, la plaza te invita a sentarte en una de sus terrazas y sumergirte en la atmósfera única de un pueblo que parece detenido en el tiempo.

El atractivo arquitectónico del casco antiguo se completa con la Iglesia de Santa María, construida en el siglo XV. Exhibe un estilo gótico y presenta un monumental campanario. Con el portal de Vila Vella, conforma un mirador desde el que asomarse a toda la extensión del valle y desde el que se puede ver incluso la Costa Brava, motivo por el que este rincón se conoce como el 'Portal del Mar'.

Santa Pau: belleza medieval entre volcanes

Calles de Santa Pau
Calles de Santa Pau. | Shutterstock

El conjunto amurallado de Santa Pau está rodeado de un entorno natural excepcional, con nada menos que 13 volcanes extintos que forman parte de los 40 conos volcánicos del parque natural.

Sus antiguos cráteres, ahora cubiertos de frondosos bosques de hayas y robles, ofrecen una naturaleza singular con elementos tan dispares como la piedra volcánica y el verde intenso de la vegetación. Un paisaje de una belleza casi irreal que cambia con cada estación del año.

Especialmente recomendable es la visita al volcán de Santa Margarida, que presenta un cráter perfectamente circular y que alberga una pequeña ermita en su centro.

También se puede serpentear por el volcán Croscat, el más joven y grande de España y desde el que se puede observar de cerca la estructura interna de un volcán gracias a una antigua cantera.

Gastronomía volcánica

Santa Pau. | Shutterstock
Santa Pau. | Shutterstock

La tierra volcánica no solo ha moldeado el paisaje de esta villa medieval, sino también su gastronomía. Los famosos fesols de Santa Pau, unas alubias blancas y pequeñas con Denominación de Origen Protegida, son la base de platos tradicionales que podrás degustar en los restaurantes locales

 Su sabor único y su textura cremosa son el resultado de siglos de tradición agrícola en armonía con los fértiles suelos volcánicos de la región.