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Tiene la calle con más palacios por m² de Europa: la bonita localidad de Sevilla que fue una importante ciudad universitaria

Esta preciosa localidad sevillana conserva un impresionante legado artístico compuesto por numerosas iglesias y la calle con mayor concentración de palacios de toda Europa.
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Esta preciosa localidad sevillana conserva un impresionante legado artístico compuesto por numerosas iglesias y la calle con mayor concentración de palacios de toda Europa.

86 kilómetros separan a esta localidad sevillana de la capital provincial. Su pasado ha dejado una huella imborrable, por ejemplo, en el gentilicio de sus habitantes, ursaonenses, que proveniente del nombre romano del lugar. En plena campiña, este municipio está ligado irremediablemente a su pasado noble y su tradición universitaria. A continuación, descubrimos la historia y lo mejor que ver en Osuna.

Osuna, ciudad monumental y universitaria

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Plaza Mayor de Osuna, con la Colegiata al fondo. | Dreamstime

Conocer la historia local permite entender mejor lo que ver en Osuna. Así, la ciudad tiene alrededor de 3000 años de historia. Sus primeros habitantes fueron los tartessos y los turdetanos. Por aquel entonces, recibió el nombre de Urso, en referencia al gran número de osos que poblaban sus bosques.

Durante la época romana alcanzó un periodo de gran esplendor. Tanto fue así que Urso sería el último reducto que apoyaría a Pompeyo en la guerra contra Julio César. Posteriormente se convertiría en Colonia Genitiva Iulia, contando a partir de ese momento con su propia ley y potestad para acuñar moneda. Estos derechos quedaron recogidos en los llamados Bronces de Osuna.

Durante los años de dominación musulmana sería conocida como Oxona. Tras ello fue conquistada por Fernando III el Santo, en 1240. Veinte años más tarde, pasó a depender de la Orden de Calatrava. Fue entonces cuando Osuna experimentó un extraordinario proceso de desarrollo y crecimiento. Además, por su situación colindante con el reino nazarí de Granada, fue uno de los puntos clave del territorio fronterizo de la Banda Morisca.

A mediados del siglo XV, la ciudad quedó bajo propiedad de Pedro Téllez de Girón, que la obtuvo de la Orden de Calatrava a cambio de los municipios de Fuente Obejuna y Bélmez. El objetivo del noble era dejarla en privilegio a su hijo Alfonso Téllez, I conde de Ureña. Gracias a la influencia del IV conde de Ureña, Juan Téllez Girón, numerosos artistas trabajaron en el embellecimiento de la localidad, entre los que se encontraba Martín Gainza. Gracias a ello se convirtió en la capital del señorío familiar.

En 1562, Felipe II transformó a la localidad en villa ducal. Lo hizo al conceder al V conde de Ureña el título de I duque de Osuna. A partir de entonces, acumularía una gran riqueza artística y monumental. Afortunadamente, la mayoría de ella se conserva todavía.

Qué ver en Osuna, la villa ducal que tiene la calle con más palacios de Europa

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Calle San Pedro de Osuna, la calle con más palacios de Europa. | Shutterstock

La villa ducal de Osuna se extiende por las laderas de un pequeño cerro que sirve de atalaya sobre los extensos campos que la rodean. Declarada Conjunto Histórico-Artístico, cuenta con un rico y amplio patrimonio artístico y monumental. Se trata de una población heredera de una rica y variada historia, destacando el mecenazgo del que disfrutó a partir del siglo XV.

La visita a lo mucho que ver en Osuna empieza en su Plaza Mayor. Es el punto neurálgico en torno al cual discurre toda la vida urbana y social. La historia de este espacio se remonta al siglo XV, cuando se instaló el cuerpo de guardia de los calatravos. Durante los siguientes cien años, se empezaron a construir arcadas con función de mirador. Desde ellas, el gentío podía contemplar los espectáculos lúdicos y sociales que allí se llevaban a cabo. De esta forma se conformó su aspecto actual.

En la Plaza Mayor de Osuna se reúnen varios edificios de gran importancia. Por ejemplo, el ayuntamiento, un elegante edificio de 1533. Otros serían el casino, construido en 1820, o la iglesia del Convento de la Concepción. Las obras de esta última se iniciaron durante el siglo XVI, aunque se prolongarían hasta el XVIII. Fundado por la beata Beatriz Silva, en la actualidad pertenece a la Orden de las Concepcionistas Franciscanas. La sobriedad de su fachada de piedra se rompe con un campanario de ladrillo de dos cuerpos. Dentro destaca el retablo mayor (1717) de Francisco María de Ceiba, que contiene esculturas dedicadas a San José y San Miguel. Domina el conjunto una imagen de la Virgen con el Niño.

De la Plaza Mayor de Osuna nacen un gran número de calles. Una de las más notables es la de la Carrera. Allí se erige la iglesia de Santo Domingo (XVI), edificada en un principio para los frailes de la orden de predicadores, y que se reconstruyó en los siglos XVII y XVIII. Cuenta con dos fachadas y su nave interior luce una capilla a cada lado. Lo más sobresaliente es su retablo mayor, con el Santo Domingo en Soriano de Juan del Castillo.

En la misma calle se sitúa otro templo que ver en Osuna, la iglesia de la Victoria (XVI). Reformada en los siglos XVII y XVIII, inicialmente formaba parte del Convento de los Mínimos de San Francisco, y posee una única nave y un bello retablo mayor.

La calle San Pedro, icono monumental de Osuna 

Otra de las principales arterias locales es la calle San Pedro. Tiene una rica historia reflejada en el gran número de edificios monumentales que aloja, conjunto en el que se encuentran muchas de las casas palaciegas de la localidad. La vía sirvió de escenario en 2011 para una escena de Calas Forever, film de Franco Zeffirelli. La Cilla del Cabildo colegial, cámara donde se recogían los granos, posee una pequeña figura de la Giralda sevillana en su fachada.

Otro edificio notable de la calle San Pedro es el Palacio del Marqués de la Gomera, actualmente un hotel que mantiene la estética del siglo XVIII. También en ella se alzan la iglesia de San Carlos el Real, adscrita a los jesuitas, y la Casa de la Cultura, que ocupa lo que fuera el antiguo colegio de esta congregación. Por otro lado, en el número 37, la que fuera casa de los hermanos Arjona y Cubas es hoy el Museo de Osuna. Actualmente recoge una amplia colección de obras pintadas por el artista de la localidad Juan Rodríguez Jaldón. Estas fueron donadas por él mismo al ayuntamiento como agradecimiento por la ayuda otorgada para su formación.

Yendo hacia la calle Huerta, se halla otro grandioso edificio que ver en Osuna. Se trata del Palacio de los Cepeda, construido en el más puro estilo barroco sevillano del siglo XVIII. Allí residieron los condes de Cepeda, cuyo miembro más conocido fue Santa Teresa de Jesús. Luce una fachada de gran tamaño, presidida por un balcón coronado con el escudo de la familia y custodiado por dos lanceros pétreos. En la actualidad, es la sede de los Juzgados de Osuna.

El Museo Arqueológico Torre del Agua, ubicado en torre del mismo nombre, se presta a una interesante visita. El edificio que lo alberga era parte de la muralla almohade del siglo XII. El interior está dividido en cuatro salas, que guardan diversos restos arqueológicos encontrados en la zona y la reproducción de muchas otras piezas que fueron trasladadas al Museo Arqueológico de Madrid o al Louvre de París. Todas ellas son obras cumbre del arte íbero, destacando por ejemplo el famoso Toro de Osuna.

La Colegiata, el convento de la Encarnación y la universidad, hitos imprescindibles de la ciudad

En la parte alta de la localidad se erigen los edificios más importantes que ver en Osuna. Más conocida por los ursaonenses como «la Colegiata», la iglesia colegial de Nuestra Señora de la Asunción resulta imponente. De aspecto casi catedralicio, se levantó a mediados del siglo XVI por orden de Juan Téllez Girón, IV conde de Ureña. Su solar estuvo antes ocupado por la iglesia del castillo, construida bajo el auspicio de Fernando III el Santo tras la Reconquista. Con las obras comenzadas, hacia 1534, se obtuvo una bula papal de Paulo III que permitió que sirviera como colegiata. Así, acogió a un capellán mayor y ocho capellanes de oro.

La iglesia colegial de Nuestra Señora de la Asunción es de estilo renacentista, y del conjunto llama especialmente la atención su portada con tres puertas de acceso, sobre todo la Puerta del Sol. Dentro se halla dividida en tres naves y nueve capillas, que contienen un elevado número de obras artísticas. Por ejemplo, el Cristo de la Misericordia, realizado por Juan de Mesa en 1623, que se sitúa dentro de la capilla de la Inmaculada Concepción. Por otra parte, dentro de la antigua sacristía y sus salas adjuntas se ha establecido un museo. Posee relevantes obras de entre los siglos XVI y XIX, muchos de ellos salidos de la mano de José de Ribera.

En un edifico anexo a la iglesia colegial de Nuestra Señora de la Asunción se instaló el Panteón de los Duques de Osuna. De estilo renacentista, fue mandado construir por el IV conde de Ureña. Conocido como 'el Escorial de Andalucía', está compuesto por tres espacios: el patio del Santo Sepulcro, la capilla y el panteón propiamente dicho. Allí descansan los restos mortales de todos los duques excepto el último, que reposa en la iglesia.

Enfrente de la Colegiata se ubica el convento de la Encarnación. Esta bella construcción se alzó en 1549 por orden del IV conde de Ureña, con el objetivo de servir como hospital. Así, se le conocía como el Hospital de la Encarnación del Hijo de Dios. La llegada de los jesuitas a principios del siglo XVII cambió esto. Más tarde, la IV duquesa de Osuna, doña Isabel Sandoval y Padilla, decidió fundar en él un monasterio regido por mercedarias.

El templo de la convento de la Encarnación es de una sola nave y su retablo mayor se dedica a la Virgen de la Merced. Por su parte resulta muy notable el claustro, rodeado de azulejos pintados del siglo XVIII. Estos representan las cuatro estaciones, los cinco sentidos y diversas escenas de tauromaquia. Sin embargo, lo más significativo del conjunto es su museo, al que se han dedicado cuatro de las salas de clausura. Está organizado en torno a dos plantas alrededor del claustro principal y su colección contiene una amplia muestra de pinturas y objetos de culto.

Próxima a la colegiata se ubica la antigua Universidad de Osuna. Fue construida en 1548 también por orden del IV conde de Ureña, Juan Téllez Girón. Es una de las universidades más antiguas de Andalucía. Se dice que Cervantes no sentía aprecio alguno por ella, pues varias veces la nombró en sus escritos de forma poco favorecedora. No obstante, la eligieron ilustres poetas y dramaturgos del Siglo de Oro como Rodrigo Caro o Luis Vélez de Guevara.

De estilo renacentista, este hito que ver en Osuna guarda una amplia muestra de obras artísticas. Actualmente es sede de una escuela universitaria, por lo que el edificio ha sido adaptado a las necesidades de los alumnos. Aún así, siguen conservando su aspecto original el patio, la sala de la Girona y la capilla.

Para terminar el recorrido por lo que ver en Osuna queda la necrópolis romana. En este espacio abierto al público se localiza un conglomerado de tumbas íberas, tartésicas y romanas. Es así un vestigio de lo que fuera un amplio cementerio de época tardorromana. En las proximidades también perduran los restos de un pequeño teatro romano.

Datos prácticos para visitar Osuna

Coordenadas

37° 14′ 14″ N, 5° 6′ 11″ W

Distancias

Sevilla 86 km, Madrid 481 km

Altitud

328 m

Habitantes

17 374 (INE 2024)

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