Al borde de un acantilado de vértigo: el pueblo de Barcelona que sobrevuela un pantano
Tavertet se sitúa en la comarca de Osona y es una de las sorpresas que esconde la provincia de Barcelona. Un territorio con localidades preciosas y parajes naturales que merece la pena conocer pero que, sin embargo, suelen quedar a la sombra de los encantos de la capital catalana.
No obstante, es recomendable alejarse de vez en cuando de la Ciudad Condal para descubrir lugares tan atractivos como Tavertet, un pueblo tan pequeño como interesante. De hecho, su núcleo antiguo está catalogado como Bien de Interés Cultural.
La belleza de Tavertet
Calles empedradas, balcones y ventanas donde no faltan las flores y macetas, así como las fachadas que huelen a historia: ese es el encanto de este pequeño municipio que guarda en torno a 50 casas, construidas en su mayoría de entre los siglos XVII y XIX.
Tal vez no puedan parecer muy antiguas en comparación con otros pueblos medievales, pero su atractivo es innegable. Y mientras se pasea por las calles principales (Dalt, Mig y Baix; o sea, las calles Alta, Media y Baja, respectivamente), es imposible no querer sacar la cámara con el fin de capturar la fotogenia de la localidad.
Unos alrededores magníficos
El paseo por Tavertet es un placer. Pero si alguien desea disfrutar de su entorno natural, no puede olvidarse las botas de montaña para ir, por ejemplo, hasta Puig de la Força. Son unos 6 kilómetros hasta llegar a un balcón natural impresionante y, durante el camino, se pueden contemplar unas peculiares formaciones geológicas conocidas como cingleros.
Otro camino digno de ser transitado es la ruta al Morro de l'Abella. Este es un recorrido más corto, con la recompensa final de llegar hasta el Salt del Molí Bernat, donde es posible refrescarse dándose un baño en el río.
La panorámica desde Tavertet
Sin embargo, el paseo más concurrido sube al Pla del Castell, en lo más alto del pueblo. ¿Por qué? ¿Qué es lo que se ve desde Tavertet? Pues bien, una de las primeras cosas que llama la atención es el azul del pantano de Sau. En momentos de sequía, cuando no hay agua, el fondo del embalse muestra los restos del pueblo San Román de Sau, que quedó inundado.
Algo más lejos queda la Sierra de Montseny, uno de los espacios protegidos de Cataluña. Un territorio que alberga vegetación muy variada, desde bosques mediterráneos hasta plantas más habituales en los paisajes alpinos e incluso boreales.
Y, para terminar con la fantástica panorámica que ofrece Tavertet, hay que mencionar los parajes serranos de Guilleries. Es otro de los lugares de la provincia de Barcelona que sorprende por sus propuestas para senderistas.

