Sant Llorenç de Munt i L'Obac

El Parque Natural de Sant Llorenç de Munt y L’Obac está situado entre los macizos de Montseny y Montserrat y es uno de los principales parajes naturales de Barcelona. Fue declarado en 1987 y abarca un total de 13.694 hectáreas de terreno.
Este espacio, que pertenece a la Cordillera Prelitoral Catalana, está compuesto por dos unidades geológicas separadas por varios cauces fluviales y unidas mediante el collado de Estenares. Por un lado está el macizo de Sant Llorenç de Munt, que cuenta con las mayores alturas del parque en La Mola y el Montcau (con 1.104 y 1.052 metros respectivamente); por otro la sierra del Obac, de condiciones similares pero menores alturas.
Ambos espacios contienen un relieve escarpado fruto de la erosión en el que aparecen interesantes formaciones rocosas como monolitos separados de las laderas, riscos y otros elementos de interés. Sus principales aportes hídricos vienen del río Ripoll y de la riera de las Arenas, de régimen irregular y condicionado principalmente a la pluviometría.
El parque de Sant Llorenç de Munt cuenta además con una interesante red de aguas subterráneas que crean a su paso simas, surgencias y cuevas como las de Simanya y Manel. Patrimonialmente cabe destacar el monasterio románico de Sant Llorenç de Munt que, además de dar nombre a parte de este espacio, está emplazado en la misma cima de La Mola.
Vegetación y fauna
El bosque de pino y encina supone la principal extensión botánica del parque. Estos bosques aparecen a menudos acompañados de plantas arbustivas como el brezo y el madroño y de otros árboles como serbales, robles y avellanos. En los roquedos crecen vistosas flores como la corona de la reina o la oreja de oso. La población mamífera está representada por comunidades de zorro, jabalí, tejón, garduña o gineta. En cuanto a las aves, en Sant Llorenç de Munt aparecen ejemplares rapaces de águila perdicera, azor y búho real; y otras como mirlos, petirrojos, jilgueros o abubillas en los bosques.
Senderismo y acceso
Diversas actividades como el senderismo, el ciclismo, el montañismo o la espeleología son frecuentes en el terreno del parque. Una red de rutas señalizadas y varios tramos de caminos de gran recorrido atraviesan el lugar.
Las ciudades de Terrasa, Sabadell y Manresa son sus principales puntos de acceso. Desde ellas conviene tomar alguna de las carreteras secundarias que rodean el parque o se adentran en terreno protegido como las BV-1221 o BV-1223.